sábado, 24 de marzo de 2012

Tanto tienes, tanto vales.



  Gestionar el Sistema Nacional de Salud (SNS) de España en tiempos de crisis financiera mundial, debe ser complicado, para cualquier partido que gobierne. Los recursos además de ser limitados, ahora son escasos.
Pero, ¿hay además de una crisis financiera una crisis de valores en nuestro SNS?

  Desde el  principio, nuestro SNS  se caracteriza por la equidad, la universalidad y la accesibilidad.
¿Se están cambiando estos valores? Lo pregunto porque en ningún documento oficial he encontrado que el SNS tenga que ser rentable. No se ideó como negocio para obtener dinero, sino más bien para que la población estuviera sana para poder realizar su desempeño (¿trabajar?). Y de cualquier forma, no parece que el gasto sanitario sea el problema. Entendiendo que para que se mantenga el SNS en el tiempo hay que gestionarlo de manera adecuada. Pero, ¿cómo se está haciendo? ¿Se están seleccionando personas?

  La accesibilidad: La oferta a la atención sanitaria presenta desigualdades de utilización y acceso entre CC.AA., en los últimos años ha aumentado la población que es beneficiaria de una mutua u otro tipo de asistencia sanitaria privada, sobre todo las personas de clases sociales más favorecidas, de manera que se producen desigualdades en la utilización de servicios sanitarios no cubiertos por la sanidad pública. Además para reducir costes por un lado se están cerrando tanto hospitales como centros de salud, y por otro se están disminuyendo los recursos humanos. Veamos algunos ejemplos.



L     La equidad: Sobreviviendo de forma independiente  17 Sistemas Regionales de Salud con distintas carteras de servicios y  recursos sanitarios… es evidente que la equidad nunca ha estado garantizada. Ahora tampoco. En vez de tender a mercados únicos para obtener economías de escalas, en relación por ejemplo a los fármacos, se van creando pequeños reinos de taifas que consiguen aumentar los costes y la diferencia en la equidad.
       
3    La universalidad. Y todos estos cambios respecto a la obstaculización en el acceso, el aumento en las diferencias en la equidad ¿nos afectan por igual a todos los españoles? Por todos conocidos, que el gap entre clases no ha mejorado en las últimas décadas , ni siquiera en la época dorada de la sociedad del bienestar. Pero y ahora ¿empeora más la salud de los más pobres? ¿Qué se está haciendo con ellos

1.       Señalarlos.
2.       Y reducir sus costes.

  ¿Qué futuro nos espera cuando seamos señalados como no rentables para el sistema?.

                                                              Aviso: este vídeo puede herir su sensibilidad.

lunes, 19 de marzo de 2012

Un error, dos víctimas.


El hombre que ha cometido un error y no lo corrige comete otro error mayor. Confucio (551 AC-478 AC) Filósofo chino.

Parece conocido y aceptado que quien tira el penalti es quien puede fallarlo, porque dicen que errar es humano.

En este sentido se hicieron dos estudios de ámbito nacional en España, uno hospitalario y otro de atención primaria, en los que se trataba de cuantificar los efectos adversos evitables, entre otros objetivos.

Así, en el estudio ENEAS, se obtiene entre otros resultados principales: que de los 5.624 pacientes revisados en sus historias clínicas, hubo un total de 655 EAs (efectos adversos). El 45% se consideraron leves, el 39% moderados y el 16% graves. El 42,8% de los EAs se consideró evitable.
En el estudio APEAS, se concluye que los sucesos adversos pueden afectar, al menos, al 3% de los sujetos atendidos en Atención Primaria y que, al menos un 40% de ellos, pueden ser evitados. La prevalencia de pacientes con algún EA es de 10,11‰. El 54,7%  se consideraron EA leves, el 38,0% moderados y el 7,3%  graves.

Lo que podría decir,si me permiten la falacia ecológica, que de cada 100 pacientes que ve un médico de familia, se puede equivocar en 3 de ellos. Y que viendo una media de 50 pacientes al día, puede “colaborar” en la concurrencia de un efecto adverso grave cada semana, al menos.
Bien, ¿cómo gestionar nuestros errores? ¿Cómo coser nuestra alma rota? ¿Cómo seguir adelante tras la muerte de un paciente ocurrida por nuestra intervención?

Como decía Santiago Ramón y Cajal (1852-1934) Médico español., “lo peor no es cometer un error, sino tratar de justificarlo, en vez de aprovecharlo como aviso providencial de nuestra ligereza o ignorancia”.

En mi humilde opinión y por cómo he visto actuar a mis maestros, comenzar por reconocer el error y pedir disculpas al paciente y la familia, puede ser una buena manera de empezar. No sufrirlo en silencio, compartirlo con algún buen compañero. 




Analizar las causas que han colaborado a que ocurra ese error, entendiéndolo desde la perspectiva de un fallo del sistema. Y… por lo demás es arte, el  que cada uno haya adquirido a lo largo de su vida para aceptar sus errores y perdonarse. Levantarse y seguir caminando. 

lunes, 12 de marzo de 2012

No estamos en una época de cambios, estamos ante un cambio de época. (Leonardo Da Vinci, 1452-1519).



Estamos viviendo una época de incertidumbre, de cambios importantes con consecuencias aún impredecibles. Algunos dicen que estamos volviendo atrás, a épocas de esclavismo.  Aunque, ¿cómo tiene autoridad moral para pedir que trabajen sus empleados más por menos dinero un empresario que continua haciéndose rico aun en tiempos de crisis?


Otros pensamos que además es un buen momento para salir de la crisis de valores en la que vivíamos. ¿Qué pasará con la generación ni-ni? 


Según datos del INE  220.038 mujeres y   256.919  hombres menores de 25 años están en paro en el primer trimestre de 2012. El número de hogares con todos sus miembros activos en paro aumenta en 149.800 en el último trimestre 2011 y se sitúa en 1.575.000. Por comunidades autónomas, la tasa de paro oscila entre el 12,61% de País Vasco y el 31,23% de Andalucía.


Sin pasar por alto las dificultades que debe entrañar gobernar un país, ¿cómo está ayudando nuestro gobierno a sobrevivir a esta crisis a las personas de clase media y baja? Que son las que están en crisis. Pues veamos:
  1. Por un lado, ha decidido destinar menos dinero a sanidad. Con ello pretende que sigan teniendo los ciudadanos el mismo acceso, calidad de servicios, cartera de prestaciones, eficiencia ,  equidad y satisfacción. Aunque parece de menor importancia la satisfacción de los profesionales  , así como la opinión del órgano colegial , que no llega a entrar en los medios de comunicación ni por supuesto de la agenda política. 
  2. También considera "planes de ahorro" en educación .
  3. Así como en servicios sociales. En este punto llegando a plantear necesidades tan básicas como la alimentación, que no la nutrición. ¿Es el Estado el que debe garantizar que sus ciudadanos coman? ¿Tenemos derecho a una comida al día?
Sin embargo, no todas las partidas van a sufrir estos recortes, o en cualquier caso, de este modo. Por ejemplo, Interior no verá disminuido el presupuesto para el ejército ni la policía. ¿Será porque está en peligro la paz social? 



Y si con todo ello, sobrevivimos a la crisis, bien nos habrá merecido la pena el esfuerzo, pero expertos como Paul Krugman, consideran que nos acercamos a una catástrofe

Bien, con estas cartas que nos han tocado jugar, ¿cuál es la mejor partida que podemos hacer? En mi opinión aprender a gestionar mejor nuestros recursos y valorar el esfuerzo. Resituar los valores sociales e incluir otros nuevos. Todo tiene un precio. Aunque no siempre paga el responsable. 

 Crisis y corrupción: cuando la sanidad se hace busisness!

Facturas fantasma, centenares de miles de euros gastados en investigaciones inutiles, alcaldes de diversos partidos cubriéndose las espaldas los unos a los otros, potentes grupos de interes famaceuticos, medicos, politicos y empresariales en busca de "incentivos" economicos.

Recientemente la revista CafeAmbLlet denunció el expolio que están haciendo dirigentes de la Sanidad pública en Cataluña. Después de tres años de investigación, unos periodistas de esta revista explican en dos vídeos, cómo funciona la trama que permite que, en toda Cataluña, políticos y empresarios afines al poder gasten centenares de millones de euros sin ningún control efectivo: Vídeos: Haciéndose rico a costa de la sanidad pública.

En este vídeo se explica como funciona la trama que permite a políticos y empresarios afines al poder en Cataluña, gastar centenares de millones de euros sin ningún control efectivo. Una situación que, lamentablemente, no es exclusiva de Cataluña y que, de una manera u otra afecta a la gestión del dinero público en toda España.

El mundo gasta unos 2,5 billones de euros (3,1 billones de dólares) al año en servicios sanitarios. Según ha puesto de relieve el Informe Global de la Corrupción 2006, elaborado por la ONG Transparency International, presentado ayer en Madrid, una parte importante de estas cantidades se va en corrupción, tanto en el mundo rico como en el pobre. Y se produce especialmente a través de unos sobreprecios en la factura farmacéutica que superan el 5% del presupuesto sanitario en EE UU o en Camboya. Como se indica en el informe, "la corrupción en la cadena farmacéutica puede ser fatal", no sólo porque se desvíe una parte de los gastos que hubieran podido salvar vidas, sino también porque lleva a la adulteración de medicinas y a otras prácticas reprobables e incluso criminales.

En el sistema sanitario español donde se concentran altos indices de corrupción. En 2003, el gasto farmacéutico en el mercado español, el séptimo del mundo, supuso el 30% del total del Sistema Nacional de Salud, y creció más rápidamente que éste y que el PIB, tendencia que en los últimos dos años se ha invertido. España gasta en farmacia aproximadamente el 1,2% de su PIB, frente a una media del 0,9% en la UE. El informe apunta correctamente a agresivas técnicas de mercadotecnia (los laboratorios dedican ingentes sumas a este capítulo en España) y a un polémico sistema de visitas e invitaciones a los médicos que, pese a la autorregulación que proclama el sector, obligará al Gobierno a corregirlo mediante la aprobación de normas legales específicas.

domingo, 11 de marzo de 2012

La crisis, cuestión de vida o muerte

Ciertas consecuencias de la crisis, que sigue afectando al mundo, son más graves que las medidas de austeridad, los números rojos en las cuentas y los desahucios por impagos. Estudios sobre el desempleo predicen que esto se traducirá en un exceso de mortalidad.


Según un informe de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), debido a la tendencia negativa del empleo en España, la tasa de mortalidad aumentará entre 1.500 y 4.000 personas al año y reduciendo así la esperanza de vida.

En Europa, las cifras indican 19 millones de parados, y se calcula que un aumento del 3% de la tasa de paro supondría más de 10.000 muertes.

El informe subraya que el desempleo conlleva un riesgo muy importante para la salud, tanto física como mental, ya que incrementa la mortalidad infantil, perinatal así como los suicidios.
Las cifras de paro también son responsables del aumento del tabaquismo y el consumo de alcohol y drogas, además de provocar patologías como migrañas o la enfermedad de Crohn.

En Grecia, uno de los miembros de la zona euro más afectados por la crisis y por las medidas de austeridad, la tasa de suicidios ha aumentado en tres veces y ha pasado en sólo tres años de ser la más baja a la más alta de Europa.

Las principales causas de este aumento en los suicidios no se deben a un solo motivo, pero casi siempre están  presentes la falta de trabajo y el miedo al despido. Organizaciones de ayuda psicológica que recibían una media de diez llamadas diarias antes de la crisis, en la actualidad reciben hasta cien. Los grupos más afectados los representan hombres entre 40 y 45 años y mujeres entre 30 y 50 con problemas económicos.

Tras un año en paro, el empresario Apóstolos Polyzonis se prendió fuego delante de una oficina bancaria, después de que la entidad se negara a renegociar su deuda. Polyzonis -que solo sufrió quemaduras superficiales- explicó que se sentía deprimido al no poder seguir pagando los estudios universitarios de su hija.

Muchos expertos opinan que la manera más eficaz de erradicar los suicidios es adoptar políticas activas para ayudar a la gente a encontrar trabajo. “En España en los 80 se produjo una alza significativa de suicidios cuando subió el paro; pero en Suecia en los 90 un aumento muy fuerte del desempleo no impactó sobre los suicidios ya que el Estado los ayudó”, comentó Martin McKee, director del Observatorio de Sistemas Europeos de Salud.
En el Congreso de los Diputados de España se están presentando propuestas para que cesen los recortes en protección social y se apueste por la consolidación de los servicios públicos, la defensa del empleo y de los salarios mínimos. 

No hay otro factor más que la crisis para explicar que el incremento de los casos de suicidio, no son empresarios ni banqueros quienes se suicidan, sino trabajadores desesperados por la falta de cobertura social.

lunes, 27 de febrero de 2012


Crisis y esfuerzos de reforma sanitaria en España: Una visión política 

Los grandes cambios y revoluciones son generalmente producto de “crisis” o problemas que nos permiten reflexionar errores y re-direccionar acciones.  Pasquino et al1 define una crisis como “un momento de ruptura en el funcionamiento de un sistema, un cambio cualitativo en sentido positivo o negativo” con diversas tipologías. Dentro de estas, la crisis financiera es la que ha caracterizado más la figura de este concepto como uno de los  resultados típicos del desequilibrio de mercados en el esquema global. Este tipo de crisis se manifiesta por la incapacidad de generar fondos y sostener financieramente el normal funcionamiento y provisión de los bienes públicos como educación, salud, seguridad y bienestar que por ley el estado está en la obligación de proveer a sus ciudadanos.
Así pues, la crisis que enfrenta actualmente España es un espejo de esta realidad. Luego de una década de bonanza, esta nación enfrenta hoy una gran contracción económica y una deflación de los ingresos que pone en riesgo los avances logrados en su sistema de salud. El sector sanitario, cuyo gasto representa más del 8.5%2 del PBI ha acusado un recorte de fondos que demanda una urgente reforma en su organización y gestión. En este contexto, se han identificado muchos problemas y limitaciones que durante mucho tiempo fueron obviados o invisibilizados. Uno de estos grandes problemas lo constituye la insostenibilidad de la gestión farmacéutica donde se han sugerido reformas que exigen que los sistemas sanitarios autonómicos se sometan voluntariamente a centralizar las compras farmacéuticas e implementen un sistema de intercambio de información que permitan obtener ahorros y negociar precios con los proveedores. Asimismo, se ha diseñado un plan general de administración hasta el 2013 donde se establecen los mecanismos que garanticen la calidad, innovación y la infraestructura tecnológica a los actuales y futuros requerimientos de la población.
Del mismo modo, se exige el establecimiento de mayores  espacios de participación de profesionales en la gestión, dirección y distribución de recursos. Puntualmente, se espera que haya más cooperación de este sector ya que mucho del manejo de los recursos depende del rendimiento profesional de los clínicos. Complementariamente se  requerirán otras medidas que ya de por si vienen generando debate como son el copago, las alianzas público privadas y la privatización total de servicios que se espera se definan en los próximos meses. Conceptos como la Buena gobernanza (Good Governance), Nueva Gestión Pública (New Public Management) y la Ética de Gestión ya aplicadas en reformas estructurales realizadas en otros contextos ciertamente serán útiles para consolidar el proceso actual.
Finalmente, el gran desafío no solo es mantener el buen estándar y prestigio de salud ganados sino también “evitar la fractura social”3 del país. La breve o prolongada persistencia del problema será en definitiva la que juzgue si los líderes y la sociedad española han sabido sacar el máximo provecho y lección de esta coyuntura. 

Edgar



1.     Cfr.Pasquino, et al. Diccionario de Política. 11.ma ed. SIGLO XXI. México 1998; 391.
2.     OECD HEALTH DATA 2008, versión junio. Datos correspondientes a 2006.
3.     Melnychuk RM, Kenny NP. Pandemic triage: the ethical challenge. CMAJ. 2006;175:1393–4.





sábado, 25 de febrero de 2012

El icono que mejor define la crisis actual lo constituyen unas tijeras

La intensidad y duración de la crisis está agravando la situación económica en España. Todavía no se ha tocado fondo y la previsión de recuperación es peor que en otros países de la Unión Europea. Además España constituye el país de la unión donde más están aumentando las diferencias entre ricos y pobres.

Se confirma que estamos en recesión y para ello los gobiernos están adoptando medidas que buscan reducir el déficit público. Estas medidas, basadas principalmente en la reducción del gasto público, están incidiendo de forma directa en el presupuesto sanitario cuyo gasto había sido además creciente en los años anteriores a la crisis.

Los recortes que se están llevando a cabo están teniendo efectos a corto plazo, pero habrá otros que sólo se notarán a largo plazo.

Se está suprimiendo de forma totalitaria la contratación temporal por bajas, vacaciones, excedencias o jubilaciones del personal sanitario lo que deriva en una mayor sobrecarga y aumento de la presión sobre los profesionales sanitarios. Estas medidas repercuten en la calidad asistencial y en las listas de espera.

Los efectos a largo plazo afectarán a rebajas en la prevención. Está ocurriendo en proyectos de salud pública y prevención de enfermedades como el VIH. Los hospitales españoles están reduciendo servicios y clausurando quirófanos para evitar las costosas horas extraordinarias.El otro efecto de la crisis que ya se deja ver es el nivel de deuda farmacéutica que han contraído las comunidades autónomas. Esta deuda se está prolongando desde hace meses y ha obligado a los farmacéuticos a contratar créditos para poder hacer frente a los pagos de proveedores.

El sistema nacional de salud, considerado como la joya de la corona de las instituciones públicas, es uno de los mejores sistemas sanitarios de Europa. Cuenta con una de las esperanzas de vida más altas de la OCDE, con uno de los gastos en sanidad per capita más bajos pero con unos resultados clínicos al mismo nivel que los países más avanzados.

Por ello debemos evitar que desaparezcan los efectos positivos del actual sistema sanitario, intentemos reducir sus efectos negativos y apostemos por que se mantenga la calidad asistencial en niveles propios de un estado de bienestar.